Nos permitimos hacer algunas ediciones, para dinamizar este espacio de comentario. Sin embargo, una visita a su blog es algo obligado a los interesados del potencial de esa nueva cara de la web. Los dejo con este buenísimo texto. Disfrutenlo y hagan sus comentarios. Y, nunca es demasiado repetir, ¡gracias, Federico!
“Últimamente, prestigiosas consultoras como Gartner, McKinsey y Forrester, entre otros, han publicado estudios sobre la adopción de herramientas de la Web 2.0 en empresas. En simultáneo, la Internet se ha llenado de neologismos como “empresa 2.0″, “oficina 2.0″, “management 2.0″, “administración 2.0″, “mercados 2.0″, “negocios 2.0″, “ejecutivos 2.0″, etc.
Dejando de lado los intríngulis del marketing dirigido al segmento corporativo, los beneficios que una empresa (incluso una pequeña o mediana) puede obtener gracias a la utilización de aplicaciones Web 2.0 son varios (y estoy seguro de que mi pobre imaginación me permite mencionar apenas unos pocos).
Gestión del conocimiento y trabajo en colaboración. Las wikis son programas que permiten a sus usuarios crear, modificar y enlazar páginas web. Las wikis son herramientas orientadas a la escritura colaborativa (por ejemplo, la conformación de bases de conocimiento). Según los partidarios de este tipo de herramientas, su uso en las empresas se traduciría en una reducción del envío de mails y la realización de llamados telefónicos y reuniones, entre otras cosas, lo que resultaría en un significativo ahorro en dinero y tiempo. Para que se entienda mejor, hay un video que explica de manera sencilla qué es y cómo funciona una wiki.
Pero las wikis no son para cualquier empresa: debe preexistir a su implementación una cultura de colaboración (al menos en una parte de la firma) y los miembros de la organización deben modificar pautas de comportamiento en el trabajo y recorrer la curva de aprendizaje asociada al uso de estas herramientas (en criollo, los resultados no aparecen rápidamente).
Por otra parte, las wikis no son las únicas herramientas que pueden ser utilizadas en el ámbito empresario para la gestión del conocimiento: también puede recurrirse a foros de discusión y, por que no, a blogs o bitácoras.
Los blogs. Los blogs exhiben mayor kilometraje en el ámbito empresario: no es difícil encontrar blogs de empresarios, emprendedores (por ejemplo, el blog de Martín Varsavsky) y CEOs (como lo de Leo Piccioli, Gerente General de Officenet). En este sentido, hay quienes han llegado a hablar de la empresa “blogoscopeada”.
Sin embargo, el corporate blogging también debe superar ciertas rigideces, clichés y paradigmas de la cultura de las organizaciones. Una empresa no debe tener un blog (o más de uno) porque esté de moda tenerlo (”hay que tener un blog” suena muy parecido al “hay que estar en Internet” de la década del ‘90). El corporate blogging debe ser mucho más que hacer relaciones públicas o e-marketing. Los blogs (como otras herramientas de la Web 2.0) deben ser ámbitos para que se desarrolle una conversación fluida entre los miembros de una organización, sus clientes y sus proveedores.
Acceso a la información. Uno de los problemas (uno de los más importantes) que enfrentan las pequeñas y medianas empresas es el acceso a la información. Información que les permita a las empresas identificar oportunidades de negocios, oportunidades de inversión, oportunidades de ser más eficientes y competitivas.
Hace 50 años (o hace 15, cuando estudiaba en la Universidad con libros de hace 40 ó 50 o sus refritos), se decía que “la información es poder” y una buena parte de las energías de las organizaciones estaban puestas en la obtención de esa información. Actualmente, el problema es distinto: estamos sometidos a un “bombardeo” ininterrumpido de información y hay quienes hablan de infoxicación.
Para las empresas, tanto en su caracter de de información como en el de productores de información, resultan cada vez más relevantes conceptos como la economía de la atención, el marketing del permiso y el avance de la sindicación de contenidos .
Lo que viene. Seguramente aparecerán nuevas herramientas, mashups (o aplicaciones híbridas) y habrá quienes encontrarán usos para las herramientas ya disponibles que no habían sido originalmente imaginados por sus desarrolladores. Por ejemplo, en el Instituto Pyme reemplazamos nuestro archivo de artículos periodísticas (en papel) por una cuenta en Delicious, con el consiguiente ahorro en papel, tonner para la fotocopiadora, espacio físico y tiempo. Un poco más tarde se nos ocurrió que ese archivo podía funcionar también como un servicio de clipping de noticias para Pymes.
Por último, si les pareció interesante la Web 2.0, mejor vayan preparándose para la Web 3.0 o web semántica“